La artista precisó que su pareja y padre de su hijo, Simon Konecki, también realiza la misma dieta, razón por la que le fue más fácil seguirla y adaptarse a su nuevo estilo de vida. "Perdimos peso juntos y eso fue beneficioso. Transitar ese camino con alguien lo hizo más fácil", puntualizó Adele, quien destacó que al mismo tiempo dejó de fumar y asistía a clases de pilates.
"Nunca quise parecerme a las modelos de las portadas de revista. Represento a la mayoría de las mujeres y con mucho orgullo. Decidí cambiar mi cuerpo estrictamente por cuestiones de salud", aseguró la cantante.
Adele se alejó de los escenarios para dedicarse a su familia, en especial a su hijo pero se espera que en noviembre de este año regrese a la música con su tercera producción discográfica que aún no tiene nombre.

